Lo que no sabías de la Montaña de Siete Colores

Montaña de Siete Colores Cusco Perú

Miles de turistas viajan hacia la Montaña de Siete Colores o Vinincunca; ellos se dirigen al Nevado Ausangate, localidad de Pintumarca para poder apreciar una de las más bellas formaciones que la naturaleza nos ha regalado. Y aunque a varios les cuesta llegar a la cima (está ubicada a 5200 msnm), no dudan en señalarla como uno de sus mejores paseos de su vida.

La Montaña de Siete Colores tiene mucha información valiosa acerca de su formación

La Montaña de Siete Colores tiene mucha información valiosa acerca de su formación, clima, flora, fauna y rutas. Por tal motivo, decidimos elaborar una nota en la que se expliquen los datos poco conocidos de uno de los principales atractivos turísticos del departamento del Cusco:

  1. El origen de su nombre

La montaña tiene diversas tonalidades, debido a que hace más de 60 millones de años se formaron numerosas capas de minerales que cubrieron sus laderas y cima. Gracias al tiempo y a las condiciones climáticas, desapareció la nieve que cubría el lugar, dando a conocer al mundo una formación natural que enamora a cualquier turista que se dirige al pueblo de Pintumarca.

  1. La montaña y los Andes del Perú

Vinicunca o Montaña de Siete Colores está ubicada a 5, 200 m.s.n.m., en los Andes del Perú. Dicha área es considerada de gran elevación pues está rumbo a Ausangate, es más, fueron las personas que se dirigían a dicho nevado los que hicieron popular a la montaña. Sus fotografías expuestas en las redes sociales hicieron que en poco tiempo se convirtiera el lugar más visitado.

  1. Formas de llegar a la montaña

Las personas interesadas en conocer la Montaña de Siete Colores deberán viajar por la carretera Longitudinal de la Sierra del Sur Peruano, haciendo un recorrido de más de 100 kilómetros desde la ciudad del Cusco hasta la localidad de Pintumarca. Luego, necesitarán seguir una ruta (caminando o a caballo) para llegar a la cima y así, apreciar la belleza de este maravilloso paisaje.

  1. El clima de la zona

Por su elevada ubicación, el clima de la Montaña de Siete Colores llega a bajar hasta los cero grados centígrados. Motivo por el cual, hay que evitar emprender este viaje durante noviembre, diciembre, enero, febrero y marzo. De lo contrario, los turistas se verán obligados a usar ropa extra abrigadora y adquirir un paraguas que los proteja de las grandes precipitaciones fluviales.

  1. Riqueza natural

La Montaña de Siete Colores alberga a numerosos animales propios de la región altoandina del Cusco, entre ellos figuran las vicuñas y las llamas. Los turistas también pueden fotografiar la extraordinaria vegetación de la localidad de Pintumarca, en la cual destaca el ichu o hierva de los andes. Y aunque no son del lugar, también se pueden observar los caballos de los tours.

  1. Preparación física

No es conveniente viajar directamente a la Montaña de Siete Colores, sin antes no haber pasado por un periodo de aclimatación de 2 días como mínimo. Recordemos que el lugar está ubicado a una altitud elevada, que el clima y los vientos helados pueden originar el mal de altura. Eso sí, debemos aclarar que el camino no es riesgoso, pero se requiere de un esfuerzo físico superior.

Para concluir, recomendamos a los viajeros que desean obtener una experiencia de lujo el hospedarse en el Hotel Casa del Sol Machu Picchu, el cual está ubicado en tierras sagradas, cerca de importantes atractivos turísticos llenos de tradición y misticismo. Además, el hotel está muy cerca de la estación de tren en Aguas Calientes y la de autobuses que van rumbo al Santuario Histórico de Machu Picchu.